Aquí, en 1942, empezó todo. Y ese fogón, el de la amona, sigue encendido. Platos y pintxos tradicionales, con el toque actual de la cocina de Alameda. Un espacio cálido donde comer bien de manera informal. Para encontrarte con los amigos, para los planes que surgen sobre la marcha. Para eso y para mucho más, te esperamos en nuestra taberna, sin reserva previa.
Carta taberna
Las reservas son solo para el restauranteNo se reservan mesas en la taberna.